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jueves, 21 de abril de 2016
Sobre las lamentaciones en la vida... [Por DreamGirl]
Me he pasado la vida lamentándome de lo que merezco y no merezco. Envidiado y pensando en diferencias…
Mientras lxs de mi colegio llevaban chándal de marca yo de mercadillo, mientras ellxs celebraban cumpleaños en pizzerías y parques de juegos, yo ni lo celebraba, mientras ellxs celebraban festividades importantes con una gran familia, yo tenía que conformarme con una llamada entrecortada a los míos, al otro lado del océano; ellxs compraban, a mi me daban la ropa, vivian en pisos nuevos, yo de alquiler en un piso más viejo que Jordi Hurtado, mientras ellxs empezaban la universidad, yo me atrasaba cada vez más debido a trabajos temporales y precarios.
martes, 19 de abril de 2016
Cadena perpetua [Por Natalia Luque]
Nos hicieron infelices y a su medida,
prisioneros de nuestras propias ideas,
títeres de un mundo sin sentido.
Nos hacían creer que podríamos llegar
a cualquier parte del mundo
pero ahí estaban ellos
siempre un paso por delante,
construyendo un muro,
estableciendo un límite.
Desde cuándo les hemos dado permiso para controlarnos,
por qué nos hablan como si no tuviéramos ni puta idea
cuando son ellos quienes no conocen el mundo.
viernes, 15 de abril de 2016
La locura de pensar [Por Natalia Otero García]
Cuando sientes que no perteneces a donde creías pertenecer. Que quien te dio la vida no tiene ni idea de quien realmente eres después de que los años hayan pasado.
Que eres como eres, que no quieres cambiarlo ni puedes. Que sigues siendo la misma persona acurrucada en la cama, tapada hasta la cabeza un uno de septiembre. Que esa depresión post-vacacional se te repite cada año, que presientes futuras arrugas conspirando sobre dónde te jodería más que apareciesen. Pero sabes que las más profundas no se ven. Escuchas Placebo, The Cranberries, una canción que te suena de a saber qué. Y matinas. Te matas, te minas. Pensamientos tóxicos y regresas a la realidad, abres los ojos y ahí sigues en la misma posición.
miércoles, 16 de marzo de 2016
Cuando Francia tenía pesadillas [Por Inès Rodríguez]
Yo,
ciudadana francesa, quiero decir que mi país me da miedo. Ya no es
el país del amor o el país de los derechos humanos. Mucho tiempo se
le ha puesto en la cuna del mundo, pero ¡cuidado! que ya se viene
para abajo, caído bajo su propio peso.
Francia
tiene miedo: los ciudadanos de sus políticos y sus instituciones,
los políticos de las elecciones y de sus ciudadanos. Se legitima y
se constitucionaliza el miedo y el odio. No quiere ver sus problemas
y sus propias deficiencias, entonces, crea una diversión, un
supuesto “enemigo común”.
Francia
no quiere mirar de nuevo su pasado. No quiere ver sus fallos en la
integración de una parte de la población. En vez de trabajar y
educar con sus diferencias internas, ha estigmatizado y demonizado
una parte de ellas.
Ya
no me siento feliz en medio de esta jungla. Y al mismo tiempo, me
siento cómplice de este sistema. ¿Por qué? Porque esta legalidad
fue votada por personas que deberían representarme: los
parlamentarios. Yo no querría y no quiero de la reforma
constitucional actual. En cambio, los parlamentarios de la Asamblea
Nacional se hicieron cómplices, huyendo del hemiciclo. Sobre un
total de 577 diputados, 441 estaban ausentes. Se adoptó la reforma
constitucional con 103 votos a favor y 26 en contra (y 7 se
abstuvieron de votar).
martes, 8 de marzo de 2016
Relato; Correspondencia lejana [Por Aleix Alcázar]
París, 24 de junio de 1940.
Estimada Brigitte, siento no haberte escrito antes. Imagino que ya lo sabrás, pero Francia se ha rendido. No tuvieron oportunidad alguna de contraatacar, esa nueva táctica que ha decidido usar el alto mando, la guerra relámpago, ha funcionado. Recuerdo cuando mi padre me explicaba que cuando combatió en la primera gran guerra, su división a penas avanzó 2 Km en 4 años. En cambio ésta vez en apenas un año hemos conquistado tres países, sin dificultades. Me pregunto cuando decidirá el Führer el fin de las hostilidades. Desde que me llamaron a filas para la invasión de Polonia no he echo más que pensar en ti. Me preocupa lo que pueda ocurrir, temo caer en combate y no poder cumplir nuestros sueños. ¿Sigues enfadada? Créeme que si por mi fuera, estaría en Frankfurt contigo, planeando nuestra boda, pero resulta imposible negar algo a la Whermacht. Müller se negó a unirse al ejército y lo acabaron forzando a alistarse, no sin antes negarle el derecho a ascender de rango y recibir condecoraciones. Si me hubiera negado yo, seguramente hubiera ocurrido lo mismo, en ese caso acabaría esta guerra sin ningún tipo de honor y ya conoces a mi padre. Pero mejor dejo este tema. ¿Qué tal va todo en casa? ¿Qué tal están tus padres? He oído que los ingleses planean comenzar a bombardear Alemania. ¿Has visto algún avión? Por favor, si los rumores son ciertos y los británicos
lunes, 22 de febrero de 2016
¿Qué es lo que busca Esperanza Aguirre? [Por Estefanía Ibarra Jimenez]
Las fichas de dominó empiezan a caer y todo se va desmoronando. La corruptela aparece por todas partes. Altos cargos, funcionarios, fuerzas civiles... Todos van cayendo y todos recurren a lo que haga falta para ocultar sus secretos. Amenazas, sobornos, silencios forzados... Todo vale.
Pero no en la política.
El Partido Popular está hundiéndose aún más en la mierda, y esta vez con pruebas irrefutables. El ojo está echado sobre ellos y los barriles tóxicos han comenzado a salir a flote. No se está salvando nadie, pero aún así ellos siguen aferrándose al cargo para seguir gobernando y llevarse todo nuestro dinero.
Pero la Capital, la Comunidad de Madrid, ha llegado a su máximo. Ayer se conocía una noticia que muchos llevábamos esperando y que nos hacía falta: la dimisión de la señora Esperanza Aguirre.
viernes, 19 de febrero de 2016
Relato; "Divisando mi propio fin" [Por Violeta Henar Pereno]
Como un puzzle, la acción se desencadenó lentamente. Eran las cinco de la mañana y yo seguía con mi café a medio terminar, intentando asimilar todo lo que había sucedido en aquella fría y desolada noche. Me encontraba en una insignificante alcoba rodeada de cuatro tenebrosas paredes y mi piel estaba pálida como la nieve. Intentaba encontrar un sentido para ello, procurando hallar el porqué mas mi mente no me dejaba. Me sobresalté en mitad de la nada y un tenebroso ulular entró por la ventana medio entornada y recorrió la sala. Un grito agonizante golpeó mi cabeza, se sumió entonces en una total oscuridad. El silencio recorrió mi cuerpo mientras oí unos pasos acercarse a mí. Sentí una gélida mano acariciar mi nuca, acto seguido me golpeó sin darme tiempo a reaccionar. Caí. El habitáculo volvió a estar vacío, sólo se encontraba mi cuerpo tirado en el mugriento suelo.
Pasaron horas y horas, el reloj iba cambiando las manecillas. Entretanto, alguien entró en aquel aposento y me recogió sin yo percatarme de ello.
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