El ser humano es una especie animal compleja e interesante, capaz de lo mejor pero también de lo peor, de construir y destruir, de prestar un servicio a la sociedad o a sus propios intereses.
Hace ya apenas un mes, me enteré de una noticia catastrófica. El Estado Islámico en su afán por demostrar su bajeza moral, la clase de calaña que son, se dedicaron a destrozar y saquear monumentos históricos de la ciudad asiria Nimrud en Irak, patrimonio de la humanidad por odio y venganza.
